Y ahí la tienes. La paté más chica, la que nadie saca de la vitrina del súper porque se nota más chica que las demás que la rodean, te llega en el delivery. Veinte gramos menos.
¿De esta fábrica era el pago de sueldo millonario por error y que el trabajador nunca devolvió?
El universo busca formas curiosas de empatar.
