martes, 21 de abril de 2026

Recuperado


Agarrar este cassette de nuevo es volver al '98. En verdad, a mi '98 (porque esta música es mucho más antigua). Pero fue accidentado. Porque lo grabé desde CD en otra casa, quedó mal grabado de un lado porque la cassettera tenía una falla y, encima, el hermano del dueño de casa estimó que "le faltaban bajos", así que le subió a los bajos y quedó un pelín saturado de bajos. Como estaba mal grabado y después lo conseguí en "mp3" de algún otro lado, ocupé el cassette para otra cosa. Mala decisión. Como el forro. 

La semana pasada, agarré el cassette y lo recuperé, regrabándolo. La pista para recuperarlo fue la lista con los temas que escribí en el caratulín. Pero años de escuchar digital no le hicieron bien a esta experiencia. Perdí el acostumbramiento a la distorsión de la cinta. Ya "noté mucho" que era un cassette. 

¿Pero valió la pena? Era un compilado que hoy no está en plataformas (hay otros, pero no éste). Y los temas (y el orden de éstos, de esperar siempre tal canción sonando después de tal otra) me lleva a ese tiempo. Primer año de universidad, año en que empecé a dejar atrás la estúpida música de moda y lo último que ponía la radio. Así que sí. Valió la pena. 

Tú, versión "dance" de "My heart will go on", que en cierta radio te ponían a cada rato, pensé muchas cosas de ti en su época y aún hasta hoy en día. Pero ninguna es para horario familiar. 

No la busquen.

domingo, 5 de abril de 2026

Reñaca

¿Más bonito que Viña? Discutible. 

Esta vez, nada de capear sol adentro de un súper o del mall o de caminar sin plan. No, weón. Lo hiciste todo mal. 

Hay un youtuber chileno que vive fuera y que en una visita a Viña se quiso pegar la tonta caminata hasta Reñaca, pero salió tarde, se le vino la noche en Las Salinas y cloteó. Yo, en cambio, y como parte de mi (primer) plan, quise hacer la misma caminata bruta, pero empezando a media mañana. Pensé que iba a ser algo de un par de horas, sin prisa pero parando en algunos puntos. Me quedé corto. Al final, con un cielo soleado pero no insufrible, fueron tres horas. Llegué a las 2, justo para comer. La temporada había terminado a mitad de marzo, los restaurantes que marcaban los sectores estaban todos cerrados, así que había poco. A aplicar Mc no más. La vieja confiable. 

Al final, Viña es más fuerte. Si no, por qué esa gaviota al entrar a Reñaca, como queriendo decir que Reñaca también es Viña. Reñaca no es más. Muy a pesar de esos edificios escalonados que gritan Reñaca incluso a quienes sólo la conocen por la tele. Es sólo un "anexo" para quienes no se querían mezclar con la chusma. Ni más, ni menos. 

Porque rotear es un lenguaje universal. ¿Sabían que desviaron la entrada a Caleta Abarca por el otro lado para no ensuciar la visual del Miramar? Roteando nivel Dios. 






martes, 31 de marzo de 2026

Volví a la Quinta Vergara

Volví a la Quinta Vergara. Cerrada más de un mes (!) por el Festival. Y por fin vi el famoso castillo. Me lo hacía más grande. Así como en el escenario de Viña 84. Es que cualquier cosa que conocimos primero por la tele, al conocerla en persona siempre es más chica. Se supone que se reabrió hace poco, pero ya había cosas rotas. Tomé fotos de todos los costados, menos del frente. Es que entré tarde y los guardias empezaron a echar a la gente a las 6. No sé, querían cerrar temprano por si empezaba alguna protesta.

No hubo protestas.






martes, 17 de marzo de 2026

En el Bad Homburg Kurpark

Primera visita a Alemania. Año 2023. El Kurpark en Bad Homburg, a 18 kilómetros al norte de Frankfurt. Y, ya a la hora de volver, al frente de la estación de trenes, una estatua de alguien caminando.

O sea, alguien caminando.













jueves, 26 de febrero de 2026

Se hizo mal


El final de la rutina de la Asskha Sumathra anoche en Viña se administró mal. La censura es otro rollo. Es que se hizo mal, simplemente.

El Álvaro Salas, instantes después del abrupto final, dijo en un contacto con un canal de streaming que la Asskha se perdió de verdad (no fue talla libreteada), y de ahí se salió de libreto, se le perdió el tiempo y no volvió.

Pudieron coordinar mejor la salida por el sono para ayudarla y que ella se despidiera, pero no, se hizo mal, le tiraron la cortina de sopetón, el Rafa y la Karen le dieron rápido las gaviotas, se fueron a pausa, sin bis, y no explicaron nada.

No puedes terminar así, menos en este caso en que cualquier cosa rara iba a despertar suspicacias y se iba a entender mal. Porque, por alguna razón, parte del estandarte de las minorías, de cualquier tipo, y después amplificado por la masa, es pegar el grito en el cielo cuando tienen una leve sensación de que les están poniendo el pie encima. Y anoche tuvieron motivos de sobra. Mal Bizarro y mal Mega.

Ya, con permiso. Voy a comprar el pan.

jueves, 29 de enero de 2026

Decir lo que nos molesta...


...es mal negocio. 

Todo habla de nosotros. Expresar lo que nos incomoda, lo que nos perjudica, lo que nos deja sin fichas para mover, es mal negocio. Esperamos que alguien nos entienda, nos eche una mano, pero quedamos vulnerables ante quienes no nos quieren. En un mundo que nos forzó a desarrollar la habilidad de salvarnos a nosotros mismos, el que se queja y eleva la voz por algo que le perjudica es... mal visto. En otras palabras, sálvate solo. 

Es como el bullying, pero fuera del contexto del cabro chico escolar, o sea afuera, en la vida. El niño que manifiesta su molestia por recibir bullying está entregando en bandeja datos de cómo y con qué es posible afectarlo a quienes quieran hacerlo y que así su ataque tenga máximo rendimiento. Bueh, afuera es igual. 

Lo que está in, entonces, es no darle pelota a lo que nos molesta, a lo que nos perjudica, a lo que nos hiere, a lo que nos amarga el día. No darle ninguna clase de pantalla al nefasto. Aunque haya que llevar toda esa frustración como un lastre. Luego es tanto el peso que, una vez llegados a viejos, finalmente elegimos soltar. Por "sanidad mental". 

Cagar vidas al final es gratis. Y eso está súper in. 

martes, 20 de enero de 2026

Empezó la temporada


Ya lo vemos otra vez. Hace rato empezó la temporada de irresponsables. Y con ello, empezó la temporada de empates, de relativizarlo todo, de hacerse los giles. No es superioridad moral. Es algo más fundamental. Es empatía. Es responsabilidad. Es cuidar a tus vecinos. Es cuidar los bosques de tu país. Y para los que vienen de fuera, es cuidar el país que te recibe. 

Hay entendimiento transversal de que esto de nuevo nos pega a todos. No sólo a los que se queman. Pero parece que falta. Falta un pelín de bosque quemado para que dejen de empatar, de relativizar y se peguen la cachá. Créalo, algunos aún no se la pegan.